miércoles, 24 de junio de 2009

un poco de todo: Elecciones

El tema que hoy nos trae al maravilloso mundo virtual está estrechamente relacionado con el chamuyo y las promesas, pero no aquellas sexuales (aquellas que uno lleva a cabo con el fin de generar un sentimiento de atracción), sino con las elecciones. Más precisamente es un mínimo llamado de atención respecto a ellas. Si bien lejos está de ser un análisis verdaderamente fundado de hechos y respaldado por una investigación (como efectivamente debería ser), es una de opinión que deviene de un ciudadano cualquiera (no de un tipo común) que maneja la misma información que cualquier otro y que por ende, no puede más que conjeturar acerca de lo que lee y escucha.

Ésta nota surgió de una entrevista que vi en TN que le hicieron a Macri. En ella, el entrevistado obviamente es sometido a varias preguntas, cuyas respuestas en muchos casos me sorprendieron. Lo hicieron porque uno ya no sabe que pensar. Se encuentra con que las encuestas dan como ganador al PRO (para otro día quedará la influencia que tienen las encuestas y los objetivos que tienen los que las hacen y también los que reproducen la información), mientras que su proyecto parece similar, por no decir igual, a aquel que nos terminó de llevar a la ruina durante la etapa del menemismo.


A decir verdad, yo creo en su sinceridad. Lo escucho, y creo que piensa lo que dice. El problema radica en que también creo que piensa muy mal, si como pensar bien tomamos el mero intento de aplicar políticas que contribuyan al bienestar social generalizado.


Lo alarmante es que si las encuestas dicen la verdad, hoy por hoy estamos nuevamente cayendo en las mismas vías de subdesarrollo que permitieron que un país rico como el nuestro termine rogando a los países desarrollados por créditos que nos hundan aún más de lo que ya estábamos.


Hoy en día, con la década de los 90´ a tan poco tiempo y con las consecuencias desastrosas que aún lejos están de cicatrizar en el presente, es totalmente inconcebible que un futuro candidato a la presidencia augure la imperiosa necesidad de crear un clima de orden social y confianza para que los capitales vengan a invertir a nuestro país, significando ello un resguardo de las funciones estatales a la simple regulación y un nuevo avance del sector privado sobre el público. Ello significaría una terrible involución hacia la misma lógica neoliberal que enfrentó los intereses de millones de argentinos que acababan de vivir un proceso de profundo cambio social (como consecuencia de la dictadura) frente a una lógica de mercado amparada internacionalmente por los grandes organismos capitalistas y nacionalmente por un frente tripartito entre la política, los medios de comunicación y ciertos intelectuales ligados a ellos que se encargaban de reproducir su ideología (Grondona, achis, aunque sí, bueno es obvio. Todos vemos TVR).


Para no seguir dando tanta vuelta. Para que esto no parezca un mero flash post vaya a saber uno qué sustancia, el tema es el siguiente (desde mi punto de vista): este tipo Macri, dice que la prueba está en la historia: que el Estado no sabe administrar. Por eso, entre sus planes, propone reprivatizar aerolíneas, ídem el sistema de reparto, etc. Ahora ya por todos es sabido que hoy en día el Estado debe pagar más plata de la que perdía antes en modo de subvención a las empresas privadas; que éstas están, en su mayoría, lejos de cumplir el plan de inversiones que se habían propuesto y que encima brindan un servicio que empeora conforma pasa el tiempo. La derecha de éste país sostiene que tomemos de ejemplo a los países centrales; pero no se dan cuenta que para hacerlo, deberíamos tomar en cuenta el comportamiento que la derecha tiene en ese país.

Así, las grandes empresas de aquellos países se ocupan de pagar impuestos. Se ocupan de llevar acabo un desarrollo sostenido y en armonía con el medioambiente. Se ocupa de penalizar a aquel que rompe la ley, etc. Ojo, no por esto son buenos empresarios, o buena derecha. Acá viene el punto.


Y es que, para mí, el punto central (como no comienza desde el gobierno) debe comenzar en nosotros. Nosotros somos el estado, nosotros tenemos derechos y obligaciones, y como ciudadanos debemos ejercerlos. Tenemos que hacer ese clic que nos permita independizarnos, hacer valer nuestra voluntad en el gobierno y generar una conciencia que nos permita discernir entre lo que nos conviene y lo que no. Parece utópico, pero pienso que de la ilustración (sin la carga conservadora que el término tiene, es sólo que acabo de rendir conocimiento sociológico y estoy al palo con el término) es la única herramienta que nos permite alcanzar algún grado de independencia.


Ese mismo sector privado que en los países desarrollados se porta bien, lo hace porque hay un estado detrás de ellos que los obliga a hacerlo. Hay una sociedad que responde, que se mueve. En esa sociedad nos tenemos que transformar nosotros, para terminar de una buena vez con el discurso liberal.


Si la historia demostró que el Estado no sirve para administrar, aún más demostró que el sector privado no tiene interés alguno por el bienestar general, y que está dispuesto a arriesgarlo todo por la ganancia material.


Llegó la hora de que nos unamos todos un poco más y repasemos de historia juntos. Que nosotros, los afortunados de éste desafortunado proceso, nos pongamos al hombro la tarea de llevar adelante un verdadero cambio, que involucre de manera mixta objetivos inmediatos, a mediano y a largo plazo.


Que tengamos en cuenta que somos como somos porque compartimos hechos en el pasado que nos configuraron de una determinada manera. Si bien hay distintos períodos de mucha importancia en nuestra constitución como sociedad, no podemos dejar de analizar y tener en cuenta hoy más que nunca lo que significó la dictadura. Y en ésta ocasión no me refiero a la dimensión de la violación a los derechos humanos, que gracias a dios, salvo por algunos enfermos que priman la seguridad de la dictadura (otro tema que está muy vigente hoy en día y que dentro de lo posible hablaremos antes del domingo) está muy vigente en la mayoría; me refiero a la dimensión económica y a lo que significó socialmente hablando. A la destrucción de los lazos que a duras penas se había logrado construir, con avances y retrocesos, pero con indudables conquistas de las mayorías respecto de las minorías.


La dictadura fue la que desmembró esa estructura y permitió colocarnos un velo, que por diez años nos mostró como exitoso para todos el bienestar de una pequeña parte, en detrimento creciente de la otra.


Es el momento de exigir soluciones inmediatas. Es el momento de generar un verdadero cambio en nosotros, y traducirlo en la sociedad. Necesitamos cambiar de manera profunda sistemas centrales para nuestro desarrollo, tales como la salúd y la educación. Redistribuyendo pero no de cualquier manera. Para ello, para que un verdadero cambio sea de verdad eficaz en términos de la mayoría, es menester que reconstruyamos un nuevo sistema de valores; que cambiemos nuestra vara de medición respecto de lo importante y de lo que no. Dejemos de pensar en auto lujosos y pensemos en al importancia que tienen los profesores en nuestra sociedad. Dejemos de pensar en viajes, y comencemos a replantearnos la situación de nuestros médicos. Obviamente, no es fácil. Desde mi lugar, incluso suena bastante pedorro decirlo. Soy yo el que tiene la suerte de viajar, y de darme lujos como el pensar qué voy a hacer el fin de semana. Todos tenemos que hacer el clic y replantearnos el lugar que nos toca ocupar. Y desde ahí, darnos cuenta de verdad de quiénes son los responsables del cambio. Aunque sea, responsabilizarnos por votar. Y hacerlo a conciencia.


Si bien ésta nota no llega a una conclusión total, a un cierre realmente bien confeccionado (que paja haber leído hasta acá no?, parecía que llegaba algo re copado y hasta ahí llegué), espero que aunque sea te haya hecho sonar una capañita que te advierta que hay algunos que pretenden volver a esa forma de desarrollo liberal. Que vincula de manera directa nuestro bienestar a condiciones extranjeras, a las que no les interesa más que extraernos lo que más puedan. Y que está dirigida, a escalada nacional, por individuos cuyo único interés es el particular y que están dispuestos a ponernos un tarro de vaselina a todos por el orto (una frase bastante ilustrativa que un profesor de la secundaria solía compartir con nosotros y que realmente es apropiada) para que disfrutemos viajando un poco mientras nos rompen el culo.


Si bien no doy soluciones (no estoy ni un poco capacitado para hacerlo), aunque sea espero generar dudas.



PD: LA FOTO ES DE TILCARA, EN EL 2005. LA INCLUIMOS EN ÉSTA NOTA PORQUE QUEREMOS QUE SIEMPRE TENGAS EN CUENTA QUE UNA SONRISA GANADORA Y UNA MIRADA SEMI MAGNUM DICEN MÁS QUE 1000 PALABRAS. (es la moraleja de la nota).

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